Saturday, February 6, 2010

De la estética de la pobreza

Viviendo en México siempre me he sentido atraída a la estética de la pobreza. En mayor o menor medida, creo que todos podemos encontrar la belleza en el sufrimiento, e incluso en la suciedad o la miseria. No significa esto que seamos insensibles a lo terrible y al lado humano de la tragedia, simplemente que al verlo estamos entre dos sentimientos. Uno: ¡esto tiene que parar! el otro, que produce cierto placer a la vista.

También por ello, siempre he querido ir a la India, ya que las imágenes que he visto de este país están llenas de pobreza hermosa, de suciedad gráficamente atractiva, Slumdog Millionaire: excelente ejemplo. Tampoco quiero por esto decir que es lo único que hay, ni lo único que quiero ver, pero sí se trata de algo que me llama la atención.

La última fotografía que ví del desastre de Haití cumple perfectamente con los requisitos de los que hablo. Es una imágen bellisima de una situación espantosa. Se trata de un hombre desnudo caminando en medio de las ruinas que antes fueron Puerto Príncipe, la tomó Cristóbal Manuel y la publicó El País.

Después de tanta información y tantas imágenes sobre el terremoto en Haití llegamos a insensibilizarnos, a ver un niño más llorar y pensar que es terrible, pero no sentir nada. Esta imágen nos lleva a verla detenidamente por su belleza y a reflexionar sobre lo que esta belleza esconde. Enmedio de la  estética de la pobreza, de la miseria y de la catástrofe uno llega a sentir, al mismo tiempo, empatía por el jóven que trastornado va caminando entre la muerte que lo rodea.



Saturday, January 30, 2010

Kottke y Redbone en Joliet

En algún lugar en el medio de Illinois hay un sitio (creo que ni poblado se le podría decir) que se llama Joliet. Está perdido en una de esas enormes intersecciones de carreteras gringas y entre algunas casas hay dos edificios grandes e iluminados, el primero es un casino. Por lástima no es un casino de esos de toda la vida, que se vea elegante, o que en algún momento lo fué. Es un edificio nuevo y parece hecho de plástico.  A un par de cuadras de distancia hay un teatro.

Cuando me metí a ticketmaster vi Rialto Theater, más palabras, Chicago, más palabras. Así que decidí comprar dos boletos para ir a ver a Leo Kottke y a Leon Redbone. No fue hasta semanas después, con los boletos en la mano que me dí cuenta que era en la calle de Chicago en Joliet. Así que ayer nos fuimos manejando nuestro cochecito casi una hora hasta llegar a Joliet. Si hubiera sabido dónde era el concierto, nunca hubiera comprado los boletos, pero una vez entrados en gastos, había que ir.

El concierto fue eso: un concierto. Lo novedoso o raro de la frase es que últimamente, a menos que vayas a escuchar música clásica, el concierto es más bien un espectáculo de luz y sonido, una mega producción que acompaña a la música y en algunos casos más bien parece que la música va de acompañamiento. En este caso en el escenario había 3 cosas: una silla, un piano y una lámpara que parecía salida de casa de la abuela. El austero escenario contrastaba aún más con el sorpendente hecho de que en medio de la nada hubiera un teatro tan grande y "majestuoso" construido con mármoles y con grandes candelarios colgando del techo. (lo de majestuoso lo entrecomillo, porque estaba medio naco)

La segunda cosa que me llamó la atención fue la manera en que estaba colocado el piano, con el pianista dando la espalda al público. Supongo que la explicación es que el pianista era un mero acompañamiento para Leon Redbone  y que así no le quitaría la atención del público. Pero, no pude dejar de acordarme de mi clase de histoire de la musique y de mi profesor contándonos de la rivalidad entre Chopin y Liszt. Al parecer, hasta ese momento, lo normal era que el pianista diera la espalda al púbilo, para que éste pudiera apreciar el movimiento de manos del virtuoso. Liszt y Chopin eran "rivales" del piano, y Liszt era guapo y vanidoso. Así que Liszt impuso la moda de tocar de perfil, para que los espectadores disfrutaran tanto con la música como con su belleza. Al pobre de Chopian, que era feo como él solo y por tanto un poco inseguro, no le quedó de otra que hacer lo mismo, lo "moderno" y tocar de perfil.

En fin, tanto Redbone como Kottke tocaron y cantaron y contaron anécdotas. El instrumento de la noche fue la guitarra sin duda alguna. Me entró la nostalgia por lo que siempre quise hacer y simplemente no pude, ni podré. Pasé años, tal vez 5 tomando clases de guitarra, mis pobre profesores lo sufrieron y no me quedó más remedio que entender que mi ritmo es inexistente y dejar la música por la paz. Al final, el concierto estuvo bien, aunque sigo debatiendo si estuvo tan bien como para haber manejado una hora de ida y otra de vuelta a un sitio con tal falta de gracia como Joliet.

Wednesday, January 27, 2010

Si México fuera Sherwood Forest...

Después de tomarme una cervecita en un workshop y estar poco menos de dos horas hablando de política en México, específicamente del PAN y el PRD como partidos de oposición al todopoderoso PRI, empecé a visualizar un bosque. Empecé a ver a México  como un bosque, el bosque de Sherwood específicamente. Por miedo a hacer el ridículo en medio del círculo académico serio en el que estaba, guardé silencio y no compartí mi visión. Pero, ya estando en casa y a solas, me siento cómoda de proponer por escrito este pequeño sueño que tuve hoy por la tarde.

Si México es Sherwood forest, donde gobierna un rey y un puñado de cuatachos, tipo señores feudales que son ricos y poderosos, pero que se encargan de dar al pueblo lo suficiente para (sobre)vivir, ése es el PRI. El PRI que se enriquece a lo bruto, pero sabiendo, como ya decía algún historiador cuyo nombre se me escapa, repartir lo necesario. El PRI le daba la conseción de leche CONASUPO a su compadre, pero el pueblo tenía leche barata...

En este mismo pueblo hay una figura caritativa, que lucha por la justicia y la dignidad: Friar Tuck. Ése, nos quisiera convencer el PAN, son ellos. Mártires políticos que aunque sabían que no iban a ganar, luchaban desde su trinchera pacífica por un México mejor. Si José Antonio (el ponente del workshop) tiene razón, ese no sería el caso, pero en el imaginario colectivo, creo que la idea está bastante bien vendida.

Falta un personaje, y sí acertaron es Robin Hood, bueno, no estaba tan difícil. Se dedicaba a robar a los ricos para dar a los pobres. Qué bonito! dijo Andrés Manuel, justo siguiendo su ejemplo es que yo permití asentamientos en el DF, regularicé viviendas que se establecieron en terrenos de ricos, para que los pobres tuvieran un lugar donde vivir. Un pillo popular, populista diríamos hoy, pero un pillo al final.

En esta versión de Sherwood Forest tropicalizada, como en el original cuento, Robin Hood le roba a los ricos para darles a los pobres, pero también coquetea con la "princesa". Pero, a diferencia de la legendaria historia, la princesa no lo deja todo para ir a vivir con el pueblo, la princesa tiene demandas y el PRD se encuentra queriendo conquistar a dos amores, presiente que necesita a los dos y tiene razón. El PAN tampoco es ese cura desinteresado.

Y así es cómo debería de ser, los políticos están jugando en el trapecio y no pueden "representar" a una sola parte de la sociedad, y mucho menos cuando llegan al gobierno. El gran reto que tienen es que han de representar a todos, o al menos no ir drásticamente en contra de un grupo y al mismo tiempo tener cierta consistencia ideológica. Al final, los estereotipos o los personajes de Robin Hood, el rey o friar Tuck, no alcanzan para descifrar la realidad política del país, por suerte! Aún así fue una buena cervecita y un sueño entretenido.

Wednesday, January 20, 2010

del efecto de ser nombrado en otro blog



A (casi) nadie le importa lo que uno de tantos estudiantes de economía en Masachussets escriba en su blog.
A (casi) nadie le importa el contenido del 99% de los blogs.

Pero, algunos blogs tienen un gran poder de convocatoria. Uno es Marginal Revolution que normalmente tiene una sección de "assorted likns" que llevan a los lectores a algún post que ellos encontraron interesante. Siempre había tenido la curiosidad de ver el impacto de tal invitación. Hoy, lo pude ver porque el blog al que llevaba la invitación comparte públicamente sus estadísticas (arriba está la foto de cuántas visitas recibió dicho blog en el último mes).

Me quedan algunas preguntas: si nadie nos lee, para qué escribimos blogs? por qué no escribimos diarios en cuadernos con candados? La primera respuesta es porque queremos ser leídos, claro, pero si ya sabemos que hay tantos y tantos blogs, tanta competencia por el tiempo de la gente que está en la red, por qué insistimos en escribir?

El otro tema que me parece interesante es el de las estadísicas. Queremos conocerlas, pero casi nadie las comparte, porque a) te da pena que la gente vea que nadie te lee. b) podrás pensar que es presumido poner públicamente que sí hay quién te lea. c) las estadísticas tienen un componente de "gran hermano" que te permite, con la información que te dan, imaginar quién es ese anónimo lector, piensas que quizá desincentive a la gente a entrar a tu página....

La última idea es que en la red el fenómeno de la moda es lo mismo que en cualquier otro lado. Si X blog lo mencionó ha de valer la pena, lo voy a visitar. Stumble Upon es un software que conocí por mi hermano. Le dices tus intereses y con el click de un botón te lleva de una página a otra prediciendo que te van a gustar. Es útil para encontrar lo cosas que te interesen o te gusten en la red, aún cuando no lo hubieras buscado personalmente.

ideas?

Monday, January 18, 2010

Reseña: Avatar, de James Cameron


SPOILER: NO LEER SI NO HAN VISTO LA PELICULA

Había leído dos o tres reseñas de la película que bajaron completamente mis expectativas. Avatar de James Cameron resultó ser una de las películas más entretenidas que he visto. Normalmente, cuando voy al cine y mientras veo la película me da tiempo de pensar en otras cosas, cuestionar la trama, las actuaciones etc, con Avatar no fue así porque para conocer el mundo de Pandora necesitas usar todos tus sentidos y estás tan facinado que no quieres desconectar parte de tu cerebro para pensar. Pensar puedes hacerlo después. Sentí que estaba adentro, literalmente, de ese lejano planeta y no fue porque la tercera dimensión fuera tan impresionante. Es más bien un efecto sutil que le da profundidad a la pantalla, pero nunca salen cosas de la pantalla hacia los expectadores, que es la tercera dimensión que yo había experimentado antes.

Durante dos horas, la película me pareció encantadora, y si no hubo grandes explicaciones filosóficas, tampoco las extrañé. Me permitió disfrutar visualmente todo lo que pasaba al mismo tiempo que el ritmo de la película era bueno. Si bien los personajes no tienen ninguna profundidad, no fue necesario que la tuvieran porque ya tenía todos mis sentidos ocupados con otras cosas que pasaban en la pantalla. Y si bien la historia era simple y predecible todos queríamos seguir viéndola, nadie en todo el cine salió una sola vez ni a comprar palomitas, ni al baño, a nada durante las dos horas y cuarenta minutos que dura.

Luego llegaron los últimos 40 minutos y el gringada mode kicked in. En un abrir y cerrar de ojos el salvador de la avanzada raza navi, un avatar, es decir un humano en un cuerpo navi, adiestró a la gran fiera, destruyó las armas y la maquinaria de los humanos, reconquistó a la novia y con ella a toda la población navi. Contactó a la diosa máxima y consiguió que a la lucha se unieran otras poblaciones navi y todo ser vivo de Pandora. Bueno, c'est la vie. La película no es perfecta, pero lo entretenido nunca faltó. Me dejó un poco el sentimiento de que el director iba haciendo su película y derepente se quedó sin tiempo, puso el fast forward y la acabó de manera mediocre. Por otro lado agradezco profundamente que la haya terminado. Nunca me ha gustado que me engañen con: ven a ver mi película, ah se me olvidó decirte que son 4 películas y en esta namás te dejamos picado, pero no hay ningún tipo de avance. No estoy en contra de las secuelas, pero cada capítulo debe revelar algo al final, y algo bueno. (esto es justo lo que me pasó al final de la primera temporada de lost, ya no vi ninguna otra)

Ya fuera del cine, si quise saber más sobre básicamente todo lo que la película tocó superficialmente. No, no me voy a poner a aprender navi y no voy a pertenecer a los nueveos trekkies (avataries?) pero si bien disfruté enormemente la película, empezar a pensar sobre ella revela todo lo que faltó. Ahora que con el aviso de Cameron de que Avatar será una trilogía, creo que ahí habrá tiempo para profundizar, creo que una prequel está llamada a venir. En fin, tendré altas expectativas para las siguientes películas y no voy a dejar de verlas. Espero que para estas películas se explique y complique la filosofía navi, que los personajes se vuelvan más profundos, que se cuestione más a la raza humana y que se les permita ser algo más que una versión caricaturesca de Bush luchando contra Irak, porque creo que se lo merecen. Hasta ahora ha sido muy blanco y negro, ojalá podamos ver otras tonalidades después. Por ahora, a esperar.